'La industria que más crece en Quilmes es la industria del tren delantero'
REPORTAJE EXCLUSIVO(Ultima Hora del Sur )
- Se cierra ya el 2009, concluye su mandato como diputado, y entre medio, está su candidatura a intendente de Quilmes, de cara al 2011...
Sí, la verdad que tomando esto con muchísima responsabilidad. Terminamos el mandato este 10 de diciembre. Con esa tarea ya cumplida, el equipo integrado al ministerio de Producción, colaborando con el ministro Martín Ferré en todo lo que tiene que ver con PYMES, cooperativas, micro empresas, y fábricas recuperadas.
Teniendo en cuenta que la provincia de Buenos Aires tiene una extensión enorme; 307.000 Km. cuadrados y una población de 14 millones de habitantes y un PBI que orilla el 38% del PBI de la Argentina, es nuestra obligación acompañar las acciones que defina el gobernador, el ministerio de Producción a nivel nacional, y generar acciones propias con organismos como el FOGABA, que brinda garantías para el crédito, el Banco Provincia, con las determinadas gerencias y determinados programas destinados a PYMES y micro empresas.
Con respecto a lo local, con nuestra candidatura en la calle, con el plazo suficiente para armar equipos, para recorrer el distrito, para reunir propuestas y no improvisar, para aprender de errores y de aciertos cometidos en los últimos 25 años en la ciudad, y tratar de afrontar el proceso electoral que se va a abrir, con las mejores propuestas, los mejores hombres y mujeres.
- Nos gustaría nos explicara por qué en un principio acompañó y apoyó la gestión de Francisco Gutiérrez, y hoy se muestra distanciado del intendente, ¿por qué se rompió el 'romance' con el gobierno de Gutiérrez?
Romance no hubo, lo que hubo fue una actitud de responsabilidad ante un intendente que comenzaba su mandato con solamente 4 concejales sobre 24. Con ninguna experiencia de administración pública en casi todos sus cuadros de gestión, salvo uno o dos que no son de la ciudad, como es el caso del secretario de Hacienda Alejandro Tozzola.
Por lo tanto, la primera actitud fue la de acompañamiento, sobre todo en una etapa transcurridos los primeros 8 meses de gobierno municipal donde se desata la crisis interna del gobierno local entre el presidente del consejo deliberante Jorge Molina y el secretario de Hacienda Alejandro Tozzola, por la discusión de la fiscal y tributaria.
En ese momento entendimos que estando en juego la elección del PJ, que no debería haber superposición de cargos, que quien se dedique a gobernar no debería presidir el partido para así tener dedicación plena a la actividad partidaria.
Pero como el intendente entendió que consolidaba su gestión teniendo en sus manos las filas partidarias, lo acompañamos en la lista del PJ que concluyó con la presidencia de Francisco Gutiérrez, la vice para José Migliaccio, y la secretaría general en nuestro poder.
Ya en ese momento se empezaron a ver que las discusiones entre Tozzola y Molina venían arrastradas por cuestiones estructurales de la manera de ver la relación con el concejo deliberante, y con determinados sectores de la sociedad que hoy se verifican con el estado del pavimento, de la limpieza, en la superposición de cargos en el ejecutivo, en la cantidad de contratos públicos, y en una burocracia muy dura para resolver habilitaciones de comercios e industrias, en un problema de tránsito nunca ordenado.
Empezamos a ver que faltaba voluntad política para resolver algunos problemas, y la verdad que cuando esto sucede, la primera obligación es tratar de aportarla. Si después no se entiende ese aporte en los términos que uno lo hace, y así lo intentamos hacer desde la presidencia del concejo deliberante con Gustavo Filareti, en temas muy conflictivos para la ciudad, como la línea 263 y su llamado a licitación, la playa de estacionamiento de Amoedo y Mosconi, el funcionamiento irregular de Donovan's, y otros temas más que aparecían en las portadas de los diarios locales todos los días.
Ahí decidimos que si no estaba la voluntad política del intendente para resolver cuestiones de fondo, nosotros teníamos que dar, desde la presidencia del concejo deliberante, una señal muy clara a toda la sociedad con respecto a todos estos temas. Y eso fue lo que se dedicó a hacer nuestra agrupación y Gustavo Filareti en particular.
Así que 'romance' no hubo nunca. Lo que hay es una relación de respeto y de acompañamiento, pero evidentemente al no existir la voluntad política para traducir en actos lo ideológico, y entendemos que Quilmes está perdiendo un posicionamiento muy importante con respecto a distritos vecinos, al no encontrar la voluntad política dentro del gabinete, salimos a construir una candidatura, y a expresarle al pueblo de Quilmes, que nosotros pensamos distinto en un montón de aspectos.
Y si uno piensa distinto, evidentemente, hay distancia. Y si esa distancia se traduce en que vamos a competir por la candidatura de 2011, será el vecino el que decida si se quiere quedar atrapado bajo un gobierno municipal burocrático, sin respuestas, achanchado en su gabinete, desprestigiado, con falta de conocimiento del territorio, o quiere ir hacia lo nuevo, hacia lo moderno, hacia la tecnología, hacia el avance y la construcción de un Quilmes que cuando lo miremos de aquí a 10 años, nos sintamos orgullosos de haber aportado un granito de arena para una ciudad que debe recuperar el orgullo de ser una de las primeras del Conurbano.
- Después de este análisis, su relación con Gutiérrez no pasaría por el mejor momento...
No, la relación no es complicada, de hecho hace algunos días nos hemos cruzado en dos oportunidades; una con motivo de la candidatura de 'Pepe' Mujica en Uruguay, y la otra con motivo de las charlas de Scarabino, Aníbal Fernández, Camaño. La verdad que el trato es cordial y de respeto.
Pero no pensamos igual en cómo se debe llevar adelante una gestión municipal, cuidar los dineros de los vecinos, los pavimentos, la limpieza de la ciudad. Cómo se debe encarar un proceso de desarrollo de una ciudad de 600 mil habitantes que está pegadita a la Capital Federal, muy cerca de La Plata, pegada a Berazategui, con parques industriales, con barrios privados, con desarrollo inmobiliario y comercial.
Cuando vemos que la suspensión de edificios en altura, que fue por 180 días, todavía rige habiendo pasado dos años, creemos que ahí se está faltando a la palabra, no hay respeto entre la institución municipal y el vecino.
Lo mismo pasó con las antenas, con Rodhia, con 'Nuevo Quilmes’, lo mismo pasa con el tránsito y con el bacheo. Cuando observamos que hay un gobierno municipal que minimiza a la opinión pública, que no arbitra los conflictos entre las distintas partes sobre cómo, con que calidad y altura hay que construir, y juega a dos o tres puntas, y no toma una decisión y la sostiene en el tiempo, creemos que se deteriora.
La gente deja de creer y empieza a ver cómo sus funcionarios hacen uso y abuso de situaciones de poder. Entonces acá no hay un problema de distanciamiento o de discusiones o de ruptura, acá hay diferentes visiones de cómo encarar un proceso político.
- Gurzi, por ahí escuchamos algo que no nos quedó en claro, ¿usted afirmó que si es intendente va a reducir en 2 mil o 3 mil el número de empleados municipales?
Nunca dije eso. Yo no pienso reducir la planta municipal porque el trabajador de planta municipal es el que sostiene la estructura de gobierno. Yo dije que mi primera propuesta de gobierno es gobernar con la mitad de la planta política.
Muchos intendentes en distintas latitudes, cortan el hilo por lo mas delgado, que es el trabajador. Yo pienso encarar una profunda transformación de la visión que tiene de si mismo, y la sociedad, sobre el trabajador municipal. Necesitamos un trabajador municipal capacitado, comprometido con los procesos de cambio, y que trabaje en condiciones dignas y con un salario digno.
Lo que no podemos aceptar es que haya contratos de personas que no son trabajadores municipales, que no viven en Quilmes, y que conviven en oficinas con empleados municipales que ganan la mitad que ese contratado, que seguramente es amigo o pariente de algún miembro del gabinete de Gutiérrez.
Eso en mi gestión no va a pasar, y estamos hablando de gran cantidad de contratos sin una función asignada dentro de las oficinas municipales. Por eso es entendible que a pesar de los aumentos que el intendente otorga, y la incorporación de sumas en blanco a los recibos de sueldo, sigue habiendo quejas por lo bajo de los empleados municipales porque siguen conviviendo con 'semi ñoquis' que vienen tres veces por semana y ganan más que ellos.
Yo digo que hay que gobernar con la mitad de los cargos políticos del gabinete, si hay 14 secretarios, yo me comprometo a gobernar con 7, si hay 32 subsecretarios, estoy convencido que se puede gobernar con 16. Si hay 58 directores, me comprometo a gobernar con 29. Basta de coordinadores y sub directores, y basta de estos inventos que se están llevando a sus bolsillos la plata de los vecinos.
Con la mitad sostendré la estructura burocrática de gestión porque la otra mitad va directamente a un plan de bacheo que permita cuidar el pavimento que los vecinos pagaron con mucho esfuerzo. Da mucha lástima ver los tomado de juntas, con el pasto creciendo y el agua penetrando en ellas.
Se destruyen los pavimentos que luego salen fortuna reparar, a la par del pavimento roto, se rompen los autos. Ya vimos un auto encajado en un bache de Avellaneda y Victorica, otro encajado en un bache de la calle Lavalle entre Matienzo y Brandsen, un colectivo en la calle Ceballos, y si seguimos la lista tenemos que la industria que más crece en Quilmes es 'la industria del tren delantero'.
- ¿Cómo está su relación con Aníbal Fernández?
Desde lo político local es una relación muy buena, y desde su función como jefe de Gabinete, no tengo mas que palabras de agradecimiento porque cada vez que he llamado para solucionar algún inconveniente de gestión provincial, siempre está dispuesto.
-¿Cómo ve el lanzamiento de distintas candidaturas del sector de Aníbal?, y a su vez, ¿no tiene miedo que le pueda suceder lo que ocurrió años atrás cuando todos lo veían como el mejor candidato pero sin embargo, dicha nominación cayó en Sergio Villordo?, ¿cómo evalúa esto?
No, miedo no hay Gurzi es candidato en el 2011. Vamos a hacer todo el esfuerzo en llegar a un acuerdo para tener una lista potente, un gobierno municipal fuerte y el peronismo encolumnado para conseguir las transformaciones que Quilmes se merece.
Si no lo logramos, va a ser porque no coincidimos en la visión de lo que Quilmes está necesitando como ciudad, y si no lo conseguimos resolver en la discusión, lo saldaremos en las urnas con la participación de los vecinos.
Con respecto a los otros pre candidatos que están anunciando su presentación, me parece importante que lo hagan, es interesante que quien tenga intenciones de gobernar la ciudad lo diga abiertamente, que recorra los barrios, que charle con los vecinos, que encuentre la temperatura y el training que le va a permitir llegado el momento, sostener la candidatura hasta el día de la elección o no. Me parece auspicioso que muchachos jóvenes, profesionales, que cumplen tareas en el gobierno nacional, decidan salir al ruedo, creo que esto nos va a hacer bien a todos.
- La pregunta difícil hoy por hoy, ¿quién gobernará Quilmes en 2011?
A eso lo decidirá la ciudadanía. Si me toca gobernarla a mi, tendré que abrir los brazos, abrir la cabeza y tratar de incorporar a gente que esté dispuesta a afrontar los desafíos. Si le toca gobernar a otro, pondremos nuestro equipo a su disposición ofreciendo propuestas y personas para llevar adelante una acción de gobierno que le devuelva a Quilmes el lugar que nunca debió haber perdido.
De lo que sí estoy seguro, y lo puedo afirmar, es que Gutiérrez no gana la elección de 2011, no hablo de las generales, Gutiérrez no gana la general porque no va a ganar la interna, independientemente que compitamos mano a mano, o que seamos 3 o 4 los competidores.
Yo les aseguro hoy por lo que vengo escuchando en la calle y por lo que conozco mi ciudad, que Gutiérrez tendría que, a mi humilde opinión, replantearse reformular planes de gestión, mejorar la calidad de los servicios a los vecinos y terminar el mandato lo mejor posible para ser recordado como un buen intendente.
En este camino creo que va a una derrota electoral y a un desprestigio público. Todavía tiene tiempo de corregir uno de ellos; para el triunfo electoral creo que ya no hay tiempo, y sería un error poner el eje en ese sentido cuando su esfuerzo y dedicación deberían estar puestos de la puerta del municipio para adentro con su gabinete, y de la puerta del municipio para afuera con la calidad de los servicios.
Pero si su equipo, estructura, y personalidad hace que insista en el replanteo de la reelección, que lo siga planteando y nos encontraremos seguramente compitiendo a mediados de 2011 para darle a Quilmes lo mejor.